Este curso voy a darlo todo (por mi)

El inicio de nuevo curso para la mayoría de jóvenes supone una fuente de estrés y ansiedad: exámenes, clases, proyectos, tareas… Un sinfín de obligaciones que a veces nos hace olvidarnos de lo verdaderamente importante: cuidarnos a nosotros mismos. Con demasiada frecuencia, nos quedamos sumergidos en aspectos como sacar una buena nota que incluso nos olvidamos de nosotros mismos, ignorando aspectos importantes de nuestro propio bienestar. Probablemente, os preguntéis como hacer esto posible, por ello, os brindamos una serie de consejos que tanto a estudiantes adolescentes, jóvenes universitarios u opositores os pueden ser de gran ayuda.

Date permiso para desconectar

En multitud de ocasiones, cuando nos ponemos a estudiar solo queremos quitarnos de encima todo lo antes posible. Esto implica estar sentado delante de la mesa horas y horas sin permitirnos tomarnos un tiempo para descansar y desconectar. Esto ocurre porque tenemos la idea errónea de que cuanto más tiempo estemos sin parar, más nos cundirá ya que, estaremos aprovechando cada segundo trabajando. Sin embargo, cuanto menos permiso nos demos para desconectar, más cansados estaremos y, por ende, seremos menos eficientes. Por eso, te recomendamos que te tomes pequeños descansos durante tu rutina de estudio. Por ejemplo, una buena opción sería tomarte 10/15 minutos cada hora de estudio. En este ratito, sal de la habitación donde te encuentres y haz algo que realmente te ayude: medita, haz respiraciones, come algo que te guste, estira tu cuerpo… Simplemente relájate. Eso te ayudará para coger fuerzas y continuar.

Crea tu propio horario

Además de organizarte correctamente la rutina de estudio, crea un horario que te sirva para planificar correctamente tu día. Normalmente, en estos horarios incluimos las actividades u obligaciones que tenemos durante el día, pero no te olvides de añadir un poco de tiempo a tu propio cuidado, unos 20-30 minutos diarios que te ayuden a desconectar y tomarte un respiro. Puedes hacer lo que quieras, siempre y cuando te ayude a sentirte mejor. Hacer deporte, ver una serie, leer un libro, escuchar música, meditar… Organiza tu horario con tus actividades y compromisos, sin olvidarte que el cuidado a uno mismo es la responsabilidad más importante.

Escucha tu cuerpo

¿Cuántas veces te has sentado delante del escritorio sin tener ninguna gana? Es obvio que a la mayoría nos cuesta a veces buscar ese momento para ponernos con las tareas pendientes, sin embargo, en ocasiones, esto se hace más cuesta arriba cuando nuestra cabeza no está preparada. Es probable que, por diversos motivos, no podamos rendir como nos gustaría en determinados momentos. Cuando esto ocurra, sé honesto contigo, igual necesitas posponer unos minutos el momento de sentarte porque en ese momento estés algo cansado/a, o igual, no te encuentras bien emocionalmente. Realmente, sabemos que, si nos ponemos a estudiar en esos momentos, vamos a perder más tiempo que aprovecharlo. Así que, date permiso, escucha tu cuerpo y dale lo que realmente necesita. Recuerda, es mejor estar una hora rindiendo al máximo que cuatro sin poder hacer nada.

Organiza las tareas en función de tu rendimiento

Para organizarte de la mejor forma posible tu rutina de estudio, te aconsejamos reflexionar cómo es tu curva de rendimiento, es decir, piensa en qué momentos estás más concentrado/a y en cuáles menos. Por ejemplo, hay personas que están mucho más motivadas al principio de la tarde y a medida que va pasando el tiempo les cuesta más implicarse. Otras que les es más complicado empezar y cuando están acabando es cuando se perciben mejor. Reflexiona como es tu curva de rendimiento para organizarte acorde a esta. Intenta dejar las tareas más fáciles para los momentos donde tu rendimiento es algo menor y las que sean más costosas para los periodos de mayor eficiencia. Así aprovecharas el doble tu tiempo y serás más eficiente en tus rutinas.

Planea actividades de desconexión tras finalizar las clases

Tras un largo día de clases o reuniones, te recomendamos no realizar ninguna actividad relacionada con el ámbito académico, al menos, durante las dos horas siguientes. Has tenido que hacer un gran esfuerzo para estar concentrado durante largas horas, tu cuerpo no va a estar preparado para seguir rendiendo adecuadamente, por lo que, date un respiro. Si has tenido clases durante todo el día, intenta salir a hacer deporte o haz un plan con alguien, evita seguir presionándote más. Asimismo, si has tenido clases durante el día, puedes tomarte un descanso de un par de horas y luego al estar descansado/a te será más fácil centrarte de nuevo.

Organiza planes para el fin de semana

Para aumentar tu motivación durante la semana, una buena idea podría ser organizar planes especiales para tus días de descanso. Organiza una escapada, un plan con amigos y amigas, probar un nuevo restaurante o ver esa película que tantas ganas tienes de ver. Para que la semana sea más llevadera, contar con la ilusión de un buen plan para el fin de semana puede ser una buena idea. Recuerda que no tienen que ser planes originales, igual lo que necesitas es poder estar en casa tranquilamente así que, escucha tu cuerpo y actúa en consecuencia.

Mantén una buena higiene del sueño

Dormir es una necesidad básica, tan importante como beber y alimentarnos bien, pero a veces no lo tomamos en serio. Durante el sueño, repetimos la información aprendida, por lo que dormir es como repasar todo lo aprendido, lo que conducirá a una mejor consolidación de las huellas de la memoria. Te recomendamos respetar tu rutina de sueño, seguir un horario determinado que te ayude a descansar adecuadamente. Evita estudiar durante altas horas de la madrugada y prioriza descansar ya que, el beneficio que obtendrás durmiendo será mayor que el de repasar una vez más.

Comparte aquello que sientes

Es normal que la rutina de estudio nos provoque emociones desagradables en determinadas situaciones, el tener que prepararte multitud de exámenes y rendir adecuadamente para obtener una buena puntuación es una fuente de estrés que puede hacer que nuestro estado anímico se vea afectado. Por ello, te recomendamos que expreses aquello que sientes a las personas que quieres si en algún momento te sientes bloqueado o frustrado, probablemente al escucharte, ellos te ayudarán y te harán sentirte mejor. No te encierres en ti mismo, busca ayuda si lo necesitas.

Esperamos que estos consejos puedan serte de gran ayuda. Igualmente, si sientes que la situación comienza a superarte, siempre puedes contar con la ayuda de un profesional de la salud mental para poder trabajar una serie de pautas y objetivos centrados en tu persona. Si no te encuentras bien emocionalmente, será muy difícil rendir adecuadamente.

Por tanto, recuerda, dalo todo por ti.

 

 

 

 

Isabel Fuentes Coco
Psicóloga Sanitaria

Nº Col AN11266

2022-10-25T14:03:48+02:00 Blog|Comentarios desactivados en Este curso voy a darlo todo (por mi)